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  Aprender a pinta veladuras
 

Aprender a pintar veladuras
Miguel Antonio Fernández Fernández



Definición
Una veladura es una capa de color al óleo diluida en un medio que al aplicarla sobre otra capa de óleo seca, modifica su color.
Por ejemplo, al aplicar una veladura azul sobre una capa de óleo seca amarilla, se obtiene un tono verde.
Otro ejemplo, al aplicar una veladura ocre sobre una capa de óleo seca gris claro, se obtiene un ocre con una textura transparente y que parece una pintura antigua.



Materiales necesarios
-Medio o médium para veladuras. Puede hacer usted mismo el medio o comprarlo hecho. Normalmente recibe el nombre de "medio para glacis".
-Platillos o pozillos de porcelana de diferentes tamaños.
-Muñequillas (tela envuelta en algodón y atada en un extremo en forma de bolsita)
-Pinceles de pelo suave.
-Pinceles en forma de abanico de pelo suave (preferentemente de tamaño pequeño).
-Una paleta de plástico blanca. Para que vea exactamente el color que va a aplicar sobre el cuadro.



Preparación del cuadro para las veladuras
Debe pintar el cuadro de forma acabada, pues las veladuras son las últimas capas y solo va a cambiar el color.
Por ejemplo, si va a pintar un retrato, tiene que pintarlo primero con óleo y dejarlo completamente acabado, la veladura solo sirve para modificar el color de lo que ya está pintado (acabado). Si ha pintado unos labios en dicho retrato, la veladura cambiará el color a un rojo más fuerte, pero la forma y el modelado de los labios ya tienen que estar hechas. Repetimos, la veladura solo cambia el color, pero no dibuja o modela la forma.
La pintura al óleo sobre la que va a aplicar la veladura tiene qye estar completamente seca al tacto, no puede hacerse con el óleo fresco o medio seco.



Preparar una veladura para una superficie grande
1.- El medio para glacis, normalmente viene en el tarro bastante espeso, ha de diluirlo previamente en esencia de trementina. Lo sielen vender concentrado para que usted tenga más producto.
Por ejemplo, a una parte de medio para glacis, añada media parte de esencia de trementina.
2.- En un platillo (por ejemplo, del que se usan para las tazas de café) eche la cantidad de medio que piensa que va a gastar para una sola veladura.
Por ejemplo, puede echar en el plato 5 centímetros cúbicos de medio para una superficie de 40 o 50 centímetros cuadrados de superficie del cuadro.
3.- Tome con un pincel un poco de óleo de la paleta y dilúyalo en el platillo con el medio. El óleo debe quedar bien disuelto en el platillo.
4.- Aplique la veladura sobre el cuadro de la siguiente manera: tome el color diluido con el pincel del platillo, escurra un poco para descargar el pinciel y aplique la veladura sobre la zona deseada. Enseguida se dará cuenta de si la veladura tiene poco color o mucho. Si tiene poco color, diluya más óleo en el medio del platillo. Si el color es demasiado fuerte, quite el color o parte del color con una muñequilla.
5.- Trabaje siempre que haga veladuras con el cuadro en posición horizontal y no lo levante hasta que la veladura esté seca.



Preparar una veladura para una superficie pequeña
En caso de que las partes que vaya a pintar con veladuras sean pequeñas, no tiene que usar un platillo, simplemente haga una pequeña dilución en la misma paleta mezchando el medio y el color. Después aplique la veladura con un pincel suave.


Colores al óleo para veladuras
No todos los colores sirven para disolverlo en el medio y hacer veladuras. Habrá escuchado o leído que los colores al óleo pueden ser opacos, semitransparentes o transparentes. Para las veladuras debe usar los colores al óleo transparentes preferentemente y los semitransparentes como segunda opción.



Pintar veladuras sobre una grisalla
Usted puede usar la siguiente técnica: pintar el cuadro al óleo en grisalla, es decir, en blanco y negro, como si fuera un dibujo a lápiz y, después, aplicar el color en forma de veladura. En este caso, la veladura se aplica muy sencillamente. En la paleta diluye un poco de óleo con el medio usando un pincel suave y colorea con la veladura cada objeto con sus colores correspondientes.
Por ejemplo, pinta un jarrón en blanco y negro totalmente acabado, se deja secar. En la misma paleta hace una disolución del color azul ultramar y del medio. Aplica la capa de veladura con un pincel suave. Puede modificar el azul ultramar añadiendo veladuras con tonalidades mientras la veladura está fresca.



Aplicar veladuras con muñequilla
La muñequilla se puede usar para dar veladuras a superficies grandes.
Por ejemplo, quiere cambiar el tono de un cielo por completo.
1.- Con un pincel aplique la veladura preparada a la superficie del cielo en abundancia. Extienda la veladura bien con el pincel.
2.- Con una muñequillas limpia, nueva, dé pasadas sobre la veladura. Comprobará que el color de la veladura se unifica, se alisa por completo y no se notaran los brochazos.



Aplicar veladuras con pincel de abanico
El pincel de abanico se utiliza para alisar veladuras en superficies pequeñas.
1.- Aplique la veladura sobre el cuadro con un pincel normal suave.
2.- Después pase por encima el pincel de abanico (limpio y seco) sobre la veladura. comprobará que la veladura se alisa y se pierden las pinceladas, además difumina los límites de las veladuras para que no se note dónde empiezan y acaban.



Abuso en el uso de las veladuras
Tras aplicar una veladura y que haya secado bien, puede aplicar otra veladura... y así sucesivamente. Pero el problema es que un cuadro con unas cuantas veladuras queda bien, más un cuadro donde se ha abusado y hay muchísimas veladuras da un resultado "sucio". Al mezclar tantas capas de veladura se produce un color amarronado. Es como si toma lápices de colores y mezcla unos encima de otro, al final queda un marrón. Sin embargo, si mezcla dos o tres tonos de lápices de colores se obtienen mezclas agradables.



Barnizado de cuadros con veladuras
Si ha aplicado en un cuadro veladuras en unos sitios sí y en otros no, el cuadro queda con diferentes brillos. Es necesario que barnice el cuadro.
El medio para glacis o veladuras no es equivalente a un barniz, en realidad llegará a ser tan fuerte como la pintura al óleo de tubo con el paso de los años. Debe barnizar un cuadro que ha terminado con veladuras para proteger las veladuras como si fuera la pintura de tubo.
Si el día de mañana un restaurador ha de limpiar el barniz de su cuadro, eliminará el barniz, pero tendrá cuidado de no afectar las veladuras. La suciedad de los años se acumulará en el barniz (que es fácil de quitar) pero no en las veladuras.
Si su cuadro con veladuras no está barnizado, la suciedad de los años se acumulará en las veladuras y el restaurador, al limpiar el cuadro, sí puede dañar sus veladuras y estropearlo.
Por tanto, un cuadro con veladuras siempre hay que barnizarlo, como los demás cuadros.



Cambios de color en las veladuras con el paso del tiempo
Con las veladuras no juegue a usar la receta de aquel "pintor antiguo" que ha leído en un libro. Los materiales actuales son los mejores que se utilizan para los medios de veladuras. Los pintores antiguos usaban lo que existía en su época y que hoy día se sabe que no son del todo buenos, están retirados del mercado.
Por tanto, use un medio de un fabricante de pretigio que especifique que es para veladuras o que se puede usar para ellas.
Las veladuras hechas con los materiales de "los antiguos maestros" amarillean rápidamente en la actualidad.


(C) 2015. Miguel Antonio Fernández Fernández. Todos los derechos reservados.


 
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